domingo, 22 de marzo de 2009

¿Bomberos voluntarios? ¿Hasta cuándo?


Por Jota Linderos

Chile es un país de mitos, de costumbres extrañas que al pasar en tiempo se convierten, por muy ridículas que sean, en parte de nuestra histología local e isleña.


Basta recordar el relato de que nuestra bandera es la más linda del mundo, tras el resultado de un concurso en Bélgica a comienzos del siglo pasado. Pero la leyenda surge de la revista Zig Zag, en 1907, que da cuenta del suceso protagonizados por una oligárquica familia chilena, quien presenta nuestro pabellón y gana un turbio concurso en Europa.


Y así miles de ejemplos, sin embargo el motivo de esta nota, es para llamar la atención sobre algo, que subyace en comentarios de pasillo de amigos y de pobladores. Es la voluntariedad de bomberos en nuestro país, donde la parte del tiempo que no se sofocan incendios, los bomberos se dedican recordarnos que no tiene medios para las emergencias.


Ayuda a paisanos


Chile, posee solamente bomberos voluntarios, “caballeros del fuego”, que “por un ideal de ayudar a la comunidad lo dan todo”, frase muy gastada que suena como a discurso añejo.


Pero nadie se atreve a recordar que los cuerpos de bomberos surgieron de las colonias residentes en las ciudades chilenas, ahí tenemos la compañía inglesas, francesa, yugoslava, italiana, cuyo génesis fue en el siglo XIX con el objetivo de velar por los interese de sus paisanos.


Llama mucho la atención que en Chile, las autoridades, por no hacer lo políticamente correcto, no tengan la valentía de crear cuerpos de bomberos profesionales y rentados, como en otros países. Que a funcionarios se les asigné la responsabilidad de sofocar, socorrer y atender a los afectados por un incendio.


En Estados Unidos, las academias de bomberos, no solo dan argumentos para el cine de Hollywood, son verdaderos campos de entrenamientos para preparar profesionales frente a tragedias como incendios y accidentes.


En Estados unidos nadie se escandaliza por que los bomberos son rentados, al revés, tiene exigencias como cualquier oficio o profesión. En Argentina, en algunas provincias bomberos es una brigada, un apéndice de la policía. Perú, Bolivia y Ecuador poseen bomberos voluntarios por antonomasia, costumbre y tradición.


Los buenos de Sudamérica


Nuestro país, agrandado con su sistema económico, tiene que poner énfasis en crear verdaderos cuerpos de bomberos, profesionales a los que se les pueda exigir calidad, que no destruyan, que tengan la preparación y rapidez para sofocar llamas en poco tiempo.


El romanticismo del voluntariado en bueno, loable y hasta santificado, pero vivimos otro siglo, donde las responsabilidades de los ciudadanos van cada día de acuerdo a las exigencias del mercado y de la necesidades básicas de vida.


Hoy es penoso ver a los voluntarios vendiendo números de rifas en las puertas de los supermercados, acudiendo a la donación de equipos de cuerpos de bomberos de otros países, cuya respuesta es la llegada de material en desuso y gastado.


La idea no es terminar con las actuales compañías, sino que el gobierno tenga responsabilidad social con los actuales cuerpos y puedan como en otros países, hacer su trabajo con el material adecuado,


La delgadísima línea que divide a un bombero voluntario y uno rentado, es que uno recibe pago por su trabajo y el otro lo hace por altruismo y sin derecho a ser criticado.


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